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Yo me sonrojé y bajé la mirada hacia mi Martini, que ya por cierto no quedaba y me pedí otro. A los cinco minutos sentí su presencia y su fenomenal olor a colonia cerca de mi.

  • –          Hola, me dijo, ¿te conozco? Susurró en mi oído con su profunda voz
  • –          No.. dije, no creo que no.
  • –          Me estabas mirando- dijo sonriendo
  • –          Te confundí con otra persona, tartamudeé, por decirle algo.
  • –          ¿estas con alguien?- siguió preguntándome  mientras paseaba descaradamente su mirada por mi escote
  • –          -bueno había venido con una amiga, y se la señalé, ana estaba en un rincón metiéndose mano con su nuevo ligue. Pero como ves está ocupada
  • –          Muy bien, me alegro así te puedo conocer. Me llamo Santi, y tu?
  • –          Me llamo… María, no le quise decir mi verdadero nombre, Violeta, no se por qué, pero no quería que supiese mucho de mi.
  • –          Bien… maría, encantado

Creo que se había dado cuenta que no era mi verdadero nom bre pero no le debía de importar.

  • –          Y bien María, qué quieres hacer? Nos vamos a otro sitio más tranquilo? Dijo con una sonrisa pícara

–          Umm no , de momento podemos quedarnos aquí,  y pensé que quería saber un poco más antes de irme con él a la cama. Porque si, había decidido que sería el.

Me gustaban sus manos grandes pero suaves, me habían rozado el brazo y me había recorrido un escalofrío y olía francamente bien.  Una vez salí  con un chico solo porque olía de maravilla. Y es que me fiaba mucho del olor de las personas.  Además tenía una boca bonita, y unos ojos oscuros preciosos. Aunque su cabello era castaño y algo largo, por otra parte se veía que tenía estilo aunque no iba muy arreglado.  Así que, era el tío perfecto. Pero, ¿cómo llegaría a invitarle a mi habitación sin parecer otra cosa? Supongo que los tres martinis que me había tomado y que no estaba acostumbrada, me ayudarían bastante a ello.

Poco a poco empezamos una conversación sin explicar qué hacíamos ni cómo eramos. Ninguno de los dos estaba interesado en dar detalles íntimos y me pareció mejor. Sus amigos se fueron del pub a otro y nos invitaron a ir y cuando Santi les dijo que no hubo burlas e indirectas muy directas pero el solo se reía. Supongo que le apetecía estar conmigo, aun que no era la chica más mona del bar, supongo que tener una buena delantera siempre llama la atención…

………………..

Casi no me puedo creer que una chica tan mona me esté mirando. Me ha dicho Ángel que no me perdía de vista. Y cuando me he vuelto, la he visto mirando, casi descaradamente, aunque cuando le he sonreído creo que se ha puesto roja y ha bajado la vista. Es una contradicción una mujer tan exuberante y bonita con un cuerpo para el sexo, y parece una tímida colegiala. Me acerco a ella seguro. Además desde que rompi con Teresa hace seis meses no he estado con ninguna tía mejor dicho, no me ha interesado ninguna. Pero esta me intriga.

Cuando me acerco a ella se pone nerviosa, se le ha caído hasta el bolso, y al levantarse a cogerlo, veo su fantástico trasero, y me dan ganas de desnudarla y hacerle el amor aquí mismo.  Creo que me estoy excitando. Espero que no sea una petarda como las últimas que se me han acercado.

Se llama María aunque no se por qué, no le pega ese nombre. Parece una chica muy normal, pero ¡no se da cuenta del cuerpo tan excitante que tiene! O lo disimula muy bien. No se da cuenta del efecto que tiene en todo mi cuerpo..

No quiere irse, ha venido con una amiga que por cierto pasa de ella porque está enrollándose de mala manera en un rincón. Solo le falta ponerse encima del tio porque  casi lo están haciendo. Espero que ella no se a así. No lo parece pero… supongo que si va con esta será del estilo.

Se acerca a mi, creo que a olerme…

-hueles muy bien Santi. – dice susurrando y me pongo de repente, duro. Solo por tenerla un poco cerca y olerla también. Huele fresca a flores, y me sorprende porque le pegaría un perfume exótico, no algo floral. Es un contraste que todavía me excita más.

La intento besar pero solo recibo una breve contestación, sin lengua, ni siquiera abre la boca. Se está haciéndola dura… pero pone la mano sobre mi pecho y me dice, vámonos.

…………….

María suspira, el ha intentado besarla pero a ella le da miedo que él sepa que nunca ha besado a un hombre en serio, y que se de cuenta de lo inexperta que es y por tanto no quiera irse a la cama con ella. Pero cuando le invita a irse, el rápidamente se  apunta.

Tengo una habitación ya que acabo de llegar a la ciudad, dice María, y le lleva a un hotel pequeño y cercano. El la sigue como un corderito sin creerse la suerte que ha tenido. Quien le iba a decir cuando comenzó la noche que la iba a  acabar con un bombón así. Y ella parece que no es consciente de lo buena que está. O lo disimula muy bien porque está acostumbrada a que los tíos babeen por ella.

Llegamos a su habitación y veo sus maletas, parece cierto que acaba de llegar. Si que empieza bien en la ciudad. Me parece un poco descarado por su parte llegar y tirarse al primer tío, pero bueno es su problema, el mío es pasármelo bien.

Le miro, es muy guapo y grande, como me gustan a mi. Realmente no se por dónde empezar, como él no empiece, no sé qué haré… de momento me voy a quitar los tacones que me están matando.

 

Parece incluso tímida, pero no tiene pintas de tener poca experiencia, no se cómo abordarla…