Correcciones, repasos y productividad

Como bien sabes si me conoces y has seguido mi trayectoria (y, si no, te lo cuento), soy bastante productiva, hasta pasarme  y ser un poco workalcoholic

Es decir, tengo una alta optimización de mis recursos temporales, o lo que viene a ser, aprovecho muy bien el poco tiempo que tengo libre.

A estas alturas en las que estoy escribiendo el artículo, trabajo en una editorial y suelo dar clases de informática puntualmente, además de mi trabajo como escritora y algunas cosas sueltas, también de forma excepcional.

Eso hace que mi tiempo para escribir sea precioso y por tanto, me enfoque mucho en conseguir lo máximo en el mínimo tiempo.

Y es lo que te vengo a contar, mi experiencia, que no tiene por qué ser la tuya, pero si te ayuda, me pondré muy contenta.

De lo que voy a hablarte hoy concretamente es del tema de los repasos y correcciones de tu novela y cómo lo llevo haciendo yo desde hace años, porque sí, me encanta escribir, pero no tanto reescribir.

Sé que muchos escritores famosos y con gran nombre en las letras suelen reescribir 5 o 6 veces cada pieza y así, el resultado debe de ser magistral. O no.

Mi experiencia me dice que, cuando he reescrito una novela, que lo he hecho en varias ocasiones, el resultado ha sido peor, al menos para mí. Y no me ha gustado como la primera versión. Te diré por qué creo que las primeras versiones son mejores.

Porque están escritas con el corazón (o con las tripas).

Así de sencillo.

Cuando reescribes, es tu parte racional la que empieza a pensar y lo que es peor, juzgar, lo que te había salido de forma espontánea. Y ahí es donde se fastidia. Pero claro, esto es solo mi opinión.

Por eso, mi método para escribir más, y rápido incluye cómo práctica habitual el repaso diario de lo escrito.

Coincide que recientemente hice un máster de novela y el profesor también comentó que si se quiere escribir más novelas, el repaso ha de ser diario, por lo que me sentí muy contenta pues es lo que suelo hacer desde hace años.

Vamos con los pasos a realizar.

Paso 1: ¿sabes qué vas a escribir hoy?

Si eres escritor mapa, tendrás la sinopsis del capítulo de esta jornada.

Si eres brújula, no lo sabrás hasta que empieces a escribir (lo que suele ser mi caso)

Muy bien pues antes de ponerte a escribir, lee el último capítulo.

Los beneficios de leer lo último que has escrito son estos:

-Te pone a tono con la historia

-Recuerdas dónde te has quedado

-Enlazas con lo siguiente

Ojo, si sueles llevar un par de tramas a la vez o diferentes voces de personajes (lo que se suele hacer mucho en género romántico), te vendrá bien tener un folio o usar mi Planificador de escritura para tenerlo en cuenta.

Paso 2:

Ya hemos leído el capítulo anterior y ahora vamos a continuar con el capítulo siguiente.

¿Ya sabes qué vas a escribir? ¿No? Solo empieza. Una palabra detrás de la otra.

Si eres mapa, sabrás qué.

Si eres brújula, empieza por donde acabaste el capítulo anterior, coge el hilo al vuelo y empieza fuerte. Es importante que sea un comienzo interesante. Luego lleva a tu lector hacia la acción y sorpréndele al final del capítulo con algo inesperado que le obligue a continuar leyendo.

Paso 3:

Una vez que hemos acabado el capítulo, lo que vamos a hacer es apuntar el número de palabras y páginas por ejemplo, en mi planificador y diario de escritura que puedes encontrar en Amazon

¿Por qué apuntar estos datos?

Porque te ayudará a saber tu ritmo, si trabajas de forma efectiva, si fluyes constantemente, si tu productividad aumenta o disminuye y en general, mejorará tu método de trabajo.

Imaginemos que ya has escrito toda la novela y que has ido repasando cada vez que te pones a escribir. (Repasando y revisando, es decir, corrigiendo). Cuenta como el primero.

Yo suelo, cuando llevo unos 10 capítulos, leerlos de nuevo y ver si todo fluye en la lectura. Es decir, sería un segundo repaso.

Después de terminarla toda, vuelvo a leerla apuntando los problemas de «hilos rotos» como suelo llamarlos yo. Es decir, todo lo que has prometido que iba a pasar o que has nombrado, debe solucionarse. La mayor parte de las veces son tramas secundarias pero, a menos de que las dejes abiertas porque hay un libro siguiente, es importante que cierres todo.

Tras ese repaso, viene el reposo 😉

Luego vuelvo a leerlo (tercero), incluso un par de veces más, y lo paso a las lectoras beta. Cuando me lo devuelven con los comentarios, releo y valoro. Con lo cual, ya llevo de 2 a 4 revisiones más.

Lo envío a la correctora y lo mismo, otra revisión, incluso dos, si hay que enviar y devolver.

Pero todo esto no suele llevarme mucho más de una o dos semanas. El problema que tienen muchos escritores es que este tiempo (reposo, beta, correcciones), se les demora meses… y eso es malo para la productividad.

Si lees el capítulo anterior, trabajas sobre el siguiente y apuntas tus progresos, tu productividad va crecer como la espuma. Y persuades a quien te comente que se no se retrase.

Se trata de controlar bien, ser disciplinada y trabajar de forma constante.

Si lo haces, estoy segura de que aumentarás el número de novelas y tu vida estará muy organizada.

Hay otras cosas que, como escritora, deberás hacer, como publicidad, marketing, etc, pero eso ya lo dejo para otro artículo.

Deja tus comentarios en el artículo si tienes alguna duda, estaré encantada de contestarte.

¡Feliz escritura!

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