Seguramente lleves tiempo con un libro en tu cajón o en tu ordenador, dudando si publicarlo o no.

Puede que no te decidas porque pienses que…

  • no es lo suficientemente bueno
  • no tiene nada que ver con tu vida profesional
  • te preguntas quién eres tú para publicar un libro
  • o simplemente no tienes ni idea de cómo empezar

Vale, en primer lugar quiero decirte que por ahí, hemos pasado todos los que hemos publicado alguna vez un libro (yo he pasado ya 13 veces por esas cuestiones). Pero al final ganan las ganas de hacer llegar al mundo, o al menos a la gente que me lee una historia, cuyo principal interés es que lo pasen bien.

Otras personas escriben crecimiento personal, libros técnicos, o cualquier otro tipo. Y para ellos va también dirigido este artículo. No hay mucha diferencia entre la inseguridad de un escritor de ficción a la de no ficción, todos solemos tener el síndrome del impostor, del que hablé en este artículo.

Por supuesto que habrá personas que están muy seguras de su talento, y ¡me alegro por ellas!, pero seguramente no estarán leyendo este artículo.

Quizá te preguntes entonces cómo es que yo he publicado mis libros, (y confieso que los primeros no son como los últimos), así, sin ser conocida, sin saber si gustarían o no… Pues mira la imagen que he puesto encima del post…

La única forma de aprender a volar es saltar al vacío.

Así que, pregúntate, ¿quiero dejar mi manuscrito en el cajón, y por tanto, no escribir más, pensando que no vale la pena? o ¿quiero probar a publicarlo, y simplemente, ver qué pasa?

Yo creo que hay que ser valiente y decidida, por supuesto, formarte, pero luego pasar a la acción, lo que se llama la FORMACCIÓN. De nada sirve que hagas cientos de cursos si luego no los aplicas. En el fondo, no es sino una excusa para no lanzarte al vacío.

Lo sé, da miedo. Y hay muchas personas que amparados por el anonimato de Internet, dejan comentarios hirientes y negativos de tus libros. Tómatelos como un aprendizaje, y no te vengas abajo. Si yo he visto comentarios negativos de escritores consagrados, ¡cómo no vas a tener tú uno!

Creo que lo ideal es lanzarse y probar. Si no sale, ¿qué vas a perder? Pero, ¿y si sale? Además, la satisfacción de ver esos libros creados por ti en tu estantería, aunque sea solo para regalar a la familia, eso es incomparable.

Mira, si te animas, envíame un correo y cuéntame en qué momento estás. Si quieres, hablamos, y veo si te puedo ayudar o a aconsejar. Podemos conversar media horita por skype, por ejemplo, que es suficiente para que me cuentes todo.

Y si al final quieres contar conmigo para que te acompañe en tu proceso, encantada. Lo hablamos.

Sobre todo, piensa que si has escrito un libro es porque puedes, y porque es algo que está en ti. ¡Ánimo!