Pues sí, al síndrome del impostor deberíamos enviarlo a la mierda, así con todas las letras.

Es el que nos hace sentirnos mal cuando leemos una novela y consideramos que es mejor que la nuestra solo porque la ha escrito otra persona.

O cuando leemos un artículo en un blog y nos preguntamos cómo puede ser tan inteligente o tener esas ideas y por qué no las hemos tenido nosotras.

O cuando alguien gana un premio y nosotras no.

O cuando alguien deja un comentario horrible sobre nuestro libro.

Pues sí, síndrome del impostor, que te den.

En el fondo, y seguro que lo sabes, es una cuestión de  autoestima. Y creo que no es envidia, porque si fuera envidia, nos convertiríamos en haters de esa persona. A la mayoría nos falta reforzar la confianza en nosotros mismos (yo la primera) y sentimos que no somos lo suficientemente buenos para estar aquí, para escribir o para publicar.

Y entonces, yo me pregunto… ¿Y qué?

¿Y qué pasa si no soy lo suficientemente buena escribiendo? Respuesta: al menos lo pasaré bien haciendo lo que me gusta.

¿Y qué pasa si no vendo libros? Respuesta: seguiré pasándomelo bien y tendré preciosos libros hechos por mi que podrán ver mis nietos o que quedarán ahí, para siempre.

¿Y qué pasa si nunca gano un premio? Respuesta, además de las anteriores, ganar un premio no te garantiza ser best-seller para siempre. Y eso te lo digo por que conozco el tema.

¿Y qué pasa si las críticas son horribles? Respuesta. en primer lugar, no puedes nunca gustar a todo el mundo. En segundo lugar, la gente aprovecha el anonimato para ser hater. En tercer lugar… pasa de ello a menos que sea una crítica constructiva. No te lo tomes personalmente.

¿Y qué pasa si no visita nadie mi blog o no leen mis artículos? Respuesta: si escribes los artículos como punto de escape, está bien. Si tienes la intención de llegar a mucha gente, corrige, aprende y publicita.

Para mi la conclusión es que no hay que dejar de aprender. Siempre y cada día, dedicar aunque sea media hora para aprender algo nuevo. Para tener los conocimientos necesarios y la confianza en ti misma y no considerarte una impostora.

“La vergüenza corroe la parte de nosotros que cree que somos capaces de cambiar”

y también: “Courage starts with showing up and letting ourselves be seen.”- Brené Brown

“El coraje comienza con aparecer y dejarse ver”

¿Cuesta tiempo? Sí. ¿Vuelves a recaer de vez en cuando? Sí. Pero para eso tienes un blog donde puedes desahogarte, ¿no crees?

Y ahora os dejo con un maravilloso vídeo que habla de la vergüenza y la vulnerabilidad. Os encantará.