Lo he descubierto. Por fin. O mejor dicho, lo he reconocido.

Creo que soy una persona caótica y es por eso que soy creativa.

La creatividad va unida al caos según mi opinión. ¿Por qué si no es así estoy escribiendo este artículo y acabo de dejar lo que estaba haciendo (fregar el suelo), solo por esto?

Porque soy caótica.

El caos en tu vida y en tu cabeza sobre todo, te hace levantarte a las 4 de la mañana solo porque has pensado una historia y tienes que escribir algo para que no se te olvide.

El caos te hace estar despierta hasta las dos de la mañana con un zumbido interminable en el cerebro, lleno de nuevas historias y posibilidades futuras.

El caos te hace que valores más tener la casa llena de libros, normalmente amontonados porque ya no caben más en las estanterías.

El caos hace que seas inquieta y desees aprender de todo un poco, desde la danza del vientre hasta a hacer macetas con cemento.

El caos hace que, cuando tus hijos están con el ordenador, te pongas a jugar al Doom con ellos, en lugar de planchar.

El caos hace que, como es más interesante salir a la calle que hacer la cama, tus hijos hagan lo mismo.

El caos te permite aprender, solo por curiosidad, alemán o chino.

El caos de la cabeza hace que pases por diferentes trabajos y/o aficiones, y que encima te lo pases de maravilla.

El caos hace que estés bailando mientras haces la cena.

El caos maneja tu vida y tú le dejas porque sabes que es la vida que tú has elegido. Yo le dejo. El caos te hace libre, libre de las ataduras que la vida actual te “regala”, libre de convencionalismos y de hacer lo que se debe, solo porque todo el mundo lo hace. Te da la libertad de elegir, y hoy en día no es algo tan sencillo.

Claro que, a veces los demás te lo ponen fácil. Si tu familia te acepta tal y como eres, aunque a veces tengas la cabeza llena de pájaros, cuando les dices, ¿puedes repasar esta novela? y no les das ni tiempo a leerla porque ya la has publicado (perdón, hermana); cuando tu marido tiene una paciencia infinita para todas esas locuras que se te ocurren y que, en serio, tú las ves tan lógicas. Entonces, sí que puedes permitirte ese lujo de ser caótica (aunque no lo parezcas), y de hacer lo que te de la real gana.

Por eso, creo que escribir dos (o incluso tres novelas) a la vez, es algo normal dentro de mi normalidad, o tener una enorme carpeta con novelas  empezadas, es lo lógico. Solo porque soy caótica.

En esta foto estoy con mis hijos, nos gustaba mucho meternos en los fotomatones (esas cabinas que te hacen fotos de carnet o de lo que quieras; puede que algunos no sepáis qué es), y me gustó volverme a hacer esa foto con ellos al cabo de un tiempo.

Ellos son dos tipos geniales, inteligentes y cariñosos. Lo de guapos ya se ve 😉

Y algo caóticos.

Y tú, ¿eres caótica?